Jeong (정): el vínculo invisible que ayuda a entender muchos kdramas
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Hay personas a las que no vemos durante meses. Seguro que a ti también te pasa.
A veces vivimos lejos. A veces la vida simplemente nos lleva por caminos distintos.
Y sin embargo, cuando pensamos en ellas, sentimos algo parecido a la cercanía.
Como si el vínculo siguiera ahí.
No es exactamente amistad.
No es exactamente amor.
Sino algo más difícil de explicar.
Hace unos días os escribía sobre han (한), ese concepto coreano relacionado con la melancolía, la resistencia emocional y ciertas tristezas que parecen heredarse de generación en generación.
Pero sería injusto hablar de Corea solo desde la tristeza.
Porque existe otro concepto que aparece constantemente en los kdramas, en las familias, en las amistades e incluso en las relaciones laborales.
Ese concepto es jeong (정).
¿Qué es el jeong?
Como ocurre con muchos conceptos culturales coreanos, no existe una traducción perfecta al español o al inglés.
A veces se traduce como cariño. Otras como apego, o incluso como afecto.
Pero ninguna de esas palabras termina de abarcarlo del todo.
El jeong es el vínculo emocional que se construye con el tiempo. No aparece de golpe.
No nace de una atracción inmediata.
Crece porque compartimos experiencias, preocupaciones, rutinas, alegrías y dificultades con otras personas.
Es ese lazo que hace que alguien siga importándonos incluso cuando ya no forma parte de nuestro día a día.
Jeong no es amor romántico
Y aquí está una de las claves más interesantes.
En Occidente solemos dar mucha importancia al amor romántico.
Sin embargo, en muchos kdramas encontramos relaciones que resultan profundamente importantes sin necesidad de convertirse en parejas. Vecinos, amigos, compañeros de trabajo, familiares… Personas que simplemente han compartido suficiente vida como para desarrollar algo que va más allá de la simpatía.
Quizá por eso algunos personajes secundarios terminan ocupando un lugar tan importante en nuestra memoria.
No porque tengan las mejores escenas, sino porque sentimos que pertenecen a ese mundo. Y que ese mundo no sería igual sin ellos.
El jeong en los kdramas
Una vez conoces este concepto, empiezas a verlo por todas partes.
Reply 1988
Probablemente uno de los mejores ejemplos.
La serie no trata solo de quién termina con quién, trata de una comunidad.
De vecinos que se convierten en familia.
De puertas que permanecen abiertas.
De personas que se cuidan unas a otras sin necesidad de decirlo constantemente.
My Mister
Aquí el jeong aparece de una forma más silenciosa.
Los personajes construyen vínculos difíciles de clasificar.
No siempre son relaciones cómodas. No siempre son relaciones felices.
Pero existe una conexión profunda que transforma sus vidas.
We Are All Trying Here
Uno de los ejemplos más recientes.
Mientras veía la serie pensaba precisamente en esto. Porque muchas de las relaciones importantes no se construyen a través de grandes declaraciones ni de momentos espectaculares.
Se construyen a través de la presencia.
De quedarse, de seguir apareciendo, de acompañar aunque haya diferencias de opinion.
Y quizá esa sea una de las formas más bonitas en las que se manifiesta el jeong.
Lo que más me llama la atención del jeong
Hay algo que me resulta especialmente interesante.
El jeong parece recordarnos que las relaciones importantes no siempre nacen de la intensidad. A veces nacen de la constancia.
De compartir suficiente tiempo con alguien como para que termine formando parte de nuestra historia.
Y creo que eso explica por qué algunos kdramas consiguen emocionarnos tanto. Porque no solo cuentan historias de amor.
También cuentan historias de pertenencia, historias sobre personas que siguen estando ahí. Y quizá todos necesitamos un poco de eso.
Por qué entender el jeong cambia la forma de ver algunos kdramas
Cuando entendemos conceptos como han o jeong, los dramas coreanos dejan de parecer simplemente historias bien contadas.
Empiezan a convertirse en ventanas hacia una forma distinta de entender las emociones y las relaciones humanas.
Y tal vez por eso muchos espectadores terminamos sintiendo que los kdramas tienen algo diferente, pero que aún así nos representa.
Porque detrás de las tramas, los romances y los conflictos, aparecen ideas culturales que nos ayudan a mirar a las personas de otra manera. Y el jeong es una de ellas.
Quizá la próxima vez que termines un drama y descubras que echas de menos a los personajes como si hubieran formado parte de tu vida durante años… no sea solo nostalgia.
Quizá también sea un poco de jeong.